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Responsabilidad individual del administrador por desaparición de la sociedad

Se declara la responsabilidad individual del administrador por desaparición de la sociedad mercantil y no haber procedido a su liquidación por via legal.

Vamos a examinar el supuesto de la declaración de responsabilidad individual del administrador por desaparición de la sociedad del tráfico mercantil sin haber procedido a la liquidación de la misma por los cauces legales establecidos en la Ley.

La acción «individual» de responsabilidad también es denominada «acción individual por DAÑO«.

Este supuesto de responsabilidad suele darse con relativa frecuencia como vemos por medio del siguiente EJEMPLO:

Responsabilidad individual del administrador por desaparición de la sociedad

Una sociedad en un momento determinado, principalmente porque lleva arrastrando pérdidas durante cierto tiempo, deja de funcionar y de cumplir con sus obligaciones tanto contables como las que tiene asumidas frente a sus acreedores, sin que se proceda por el administrador o administradores de la mercantil a su liquidación por vía legal. Es lo que se conoce como «dejar morir la empresa» por el transcurso del tiempo.

Hemos de indicar, que si la sociedad no procede a su liquidación por via legal, el administrador de la misma puede incurrir en responsabilidad individual frente a los acreedores, o lo que viene a ser igual, a que será responsable con su patrimonio de las deudas que haya contraido la sociedad frente a terceros.

La jurisprudencia ha señalado que constituye un comportamiento negligente de los administradores el limitarse a eliminar a la sociedad de la vida comercial o industrial sin liquidarla en cualquiera de las formas prevenidas legalmente.

Como recogen algunas sentencias del Tribunal Supremo, :

» Tal conducta incurre en una vía de hecho, al realizarse al margen de los intereses de los acreedores, que tienen derecho a que sus créditos sean atendidos en la medida de lo posible y en cualquier caso de modo ordenado, lo que sólo se garantiza bien mediante un procedimiento liquidatorio o bien acudiendo al proceso concursal. Basta con demostrar el daño sufrido por la parte acreedora demandante, inherente al hecho de cercenársele la posibilidad de cobrar su crédito, y el cierre de facto del establecimiento en el que radicaba la empresa deudora, para que pueda concluirse, siquiera de forma presuntiva, la existencia de nexo causal entre uno y otro».

Los preceptos que debemos tener en cuenta en el supuesto de responsabilidad individual del administrador por desaparición de la sociedad son:

Artículo 225 Ley Sociedades de Capital» 1. Los administradores deberán desempeñar el cargo y cumplir los deberes impuestos por las leyes y los estatutos con la diligencia de un ordenado empresario, teniendo en cuenta la naturaleza del cargo y las funciones atribuidas a cada uno de ellos.»

Artículo 236.1 Ley Sociedades de Capital» Los administradores responderán frente a la sociedad, frente a los socios y frente a los acreedores sociales, del daño que causen por actos u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos o por los realizados incumpliendo los deberes inherentes al desempeño del cargo, siempre y cuando haya intervenido dolo o culpa.  La culpabilidad se presumirá, salvo prueba en contrario, cuando el acto sea contrario a la ley o a los estatutos sociales.»

Artículo 241 Ley Sociedades de Capital» Acción individual de responsabilidad : Quedan a salvo las acciones de indemnización que puedan corresponder a los socios y a los terceros por actos de administradores que lesionen directamente los intereses de aquellos

Artículo 241 bis Ley Sociedades de Capital«Prescripción de las acciones de responsabilidad: La acción de responsabilidad contra los administradores, sea social o individual, prescribirá a los cuatro años a contar desde el día en que hubiera podido ejercitarse.»

OBSERVACIÓN:

Existe otra acción distinta a la «individual» que pueden emprender los socios contra los administradores sociales cuando se ha dañado el patrimonio social, hablamos de la «ACCIÓN SOCIAL DE RESPONSABILIDAD«.

También se puede ejercer contra los administradores sociales la ACCIÓN DE RESPONSABILIDAD SOLIDARIA prevista en el artículo 367 de la LSC, también denominada «Acción de responsabilidad por DEUDAS«, por la que los administradores responderán solidariamente de las obligaciones sociales posteriores al acaecimiento de la causa de disolución (art. 363 LSC) si no convocan en el plazo de 2 meses a la Junta general para tomar alguna determinación al respecto.

Responsabilidad individual del administrador por desaparición de la sociedad. SENTENCIAS:

–  Audiencia Provincial de Barcelona (Sección 3ª) de 23.07.2014:

» El daño, no ofrece duda que existe y se integra por la deuda impagada, y la actora no ha podido hacer efectivo el cobro de la deuda, omitiendo los Administradores demandados una ordenada concurrencia de los acreedores al encontrase la sociedad en una situación de insolvencia susceptible de producir daño a terceros; y mas, teniendo esta responsabilidad una base indemnizatoria.  Se mantiene una situación de hecho, la prosecución del endeudamiento, dejando al margen los intereses de los acreedores, que tienen derecho a que sus créditos sean atendidos en la medida de lo posible, y siempre de un modo ordenado, mediante el correspondiente procedimiento liquidatorio o concursal, lo que los demandados no han hecho, mientras fueron administradores sociales, en perjuicio de la actora.  La diligencia de un ordenado empresario, que establece el art. 225 LSC, implica que los Administradores sociales cumplan sus obligaciones diligentemente, con un deber normativo de profesionalidad en beneficio de la sociedad, lo cual supone cumplir con las obligaciones sociales contraídas contractualmente; y no hacerlo así, se incurre en la responsabilidad del art. 236 LSC

–  Audiencia Provincial de Madrid (Sección 28ª) de 9.05.2014:

» Lo que no se puede cuestionar es que la desaparición de facto del negocio sin sujeción al procedimiento legal, que es un comportamiento precisamente imputable, por vía de omisión, al administrador de la entidad  XXXXX SL, perjudica al acreedor de ésta, tanto a la parte demandante como a cualquier otro que estuviese pendiente de percibir pagos, pues con el abandono de hecho de la entidad se les ha desprovisto de cualquier posibilidad de cobrar, al menos en alguna proporción, su correspondiente crédito. Por lo que debe tutelarse el derecho del acreedor perjudicado a exigir responsabilidad al administrador por haber actuado de ese modo. Una vez demostrado por la acreedora demandante que tenía un crédito a su favor y que se había producido el cierre de facto de la entidad que era su deudora (constatado en este caso mediante la desaparición del domicilio social y simplemente complementado, como dato adicional que también apunta a un desentendimiento por parte del gestor de la diligente llevanza de la entidad, con el hecho de que ni tan siquiera se estaba cumpliendo con la obligación de depositar las cuentas en el Registro Mercantil), incumbía al administrador de la sociedad deudora no sólo haber alegado sino también demostrado, entre otras razones porque dispondría de más facilidad para ello ( artículo 217.7 de la LEC ), que la situación no era tal o que la parte actora tenía a su disposición activos sociales con los que poder hacer efectivo el cobro de su derecho.  Por lo que la imputación de responsabilidad en su contra merece ser respaldada por este tribunal.»

– Audiencia Provincial de Navarra (Sección 3ª) de 13.02.2013:

» Y la conducta de un administrador societario que hace desaparecer del tráfico a la mercantil que gestiona, volatilizando sus activos sin someterse a ningún procedimiento reglado de liquidación concursal o extraconcursal, es un claro caso de negligencia grave que lesiona los intereses de los acreedores, que tienen derecho a que sus créditos sean atendidos en la medida de lo posible y en cualquier caso de modo ordenado, bastando con demostrar además el daño sufrido por el acreedor que insta la acción individual de responsabilidad, consistente en la imposibilidad de cobrar su crédito, más el cierre de facto del establecimiento en el que radicaba la empresa deudora para que el nexo causal entre uno y otro se presuma, salvo prueba en contra del administrador demandado.»

mundojuridico.info

Responsabilidad de los administradores por deudas de la sociedad.

Declaración de responsabilidad de los administradores por deudas de la sociedad cuando se incumple el deber de disolver la sociedad.

Antes de comenzar a hablaros de la responsabilidad de los administradores por deudas de la sociedad, es decir, si los administradores van a responder solidariamente con su patrimonio personal de las deudas contraídas por la empresa que administraban, hemos de señalar que la Ley de Sociedades de Capital (LSC) establece que las empresas que se regulen mediante sociedades anónimas o de responsabilidad limitada, deben proceder a su disolución OBLIGATORIAMENTE en una serie de supuestos (art. 363 LSC), entre los que destacamos, por ser los mas habituales:

Abogado Francisco Sevilla Cáceres

a) Por el cese en el ejercicio de la actividad o actividades que constituyan el objeto social. En particular, se entenderá que se ha producido el cese tras un período de inactividad superior a un año.

b) Por pérdidas que dejen reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social.

EJEMPLO:

Imaginemos una Sociedad Limitada que ha contraído deudas con ciertos proveedores a los que no paga; la empresa tiene importantes pérdidas ya que el negocio no va nada bien y deja de tener actividad, desapareciendo del tráfico mercantil sin proceder a la disolución en forma o presentar concurso de acreedores.

¿Qué tiene que hacer el administrador de la sociedad si ésta se encontrase en causa de disolución?

Para evitar una posible declaración de responsabilidad de los administradores por deudas de la sociedad, y teniendo constancia de encontrarse en causa de disolución, lo que tienen que hacer es  convocar la junta general de la sociedad en el plazo de dos meses para que adopte el acuerdo de disolución o, si la sociedad fuera insolvente, ésta inste el concurso.

¿Qué consecuencias tienen los administradores si incumplen esta convocatoria de disolución o la solicitud de concurso de acreedores?

Los administradores responderán solidariamente de las deudas sociales si incumplen la obligación de convocar en el plazo de dos meses la junta general para que adopte, en su caso, el acuerdo de disolución, así como los administradores que no soliciten la disolución judicial o, si procediere, el concurso de acreedores de la sociedad.Responsabilidad de los administradores por deudas de la sociedad

IMPORTANTE:

Ahora bien, dicho lo anterior, la responsabilidad de los administradores por deudas de la sociedad solo lo será si la deuda contraída lo fuese de fecha posterior a la causa de la disolución, pero no las anteriores.

EJEMPLO: Si la deuda del proveedor se hubiese contraído en junio de 2015 y la causa de disolución de la sociedad por pérdidas que hubieren reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social se produjo en enero de 2015 y el administrador no hizo nada sobre la disolución (2 meses tenía), pero contrajo la obligación con posterioridad, puede declararse la responsabilidad de los administradores por deudas de la sociedad.

El artículo 367 LSC, literalmente establece: ” 1. Responderán solidariamente de las obligaciones sociales posteriores al acaecimiento de la causa legal de disolución los administradores que incumplan la obligación de convocar en el plazo de dos meses la junta general para que adopte, en su caso, el acuerdo de disolución, así como los administradores que no soliciten la disolución judicial o, si procediere, el concurso de la sociedad, en el plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista para la celebración de la junta, cuando ésta no se haya constituido, o desde el día de la junta, cuando el acuerdo hubiera sido contrario a la disolución. 

2. En estos casos las obligaciones sociales reclamadas se presumirán de fecha posterior al acaecimiento de la causa legal de disolución de la sociedad, salvo que los administradores acrediten que son de fecha anterior.”

Sentencia del Tribunal Supremo (Sala 1ª) de 14.05.2015

” La acción ejercitada de responsabilidad de los administradores de una sociedad de responsabilidad limitada, prevista en el artículo 367 de la LSC requiere que los administradores hayan incumplido el deber de promover la disolución, cuando existe una causa legal que así lo exige. Aunque esta responsabilidad de los administradores se vincule a cualquier causa de disolución, su importancia se manifiesta singularmente en los supuestos de pérdidas que dejen reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social, a no ser que se establezca, a través de una operación de reducción o de ampliación del capital social, el equilibrio patrimonial, y siempre que no sea procedente solicitar la declaración de concurso. Es una responsabilidad por deuda ajena, ex lege, que no tiene naturtaleza de “sanción” o “pena civil”.

Cuando nació la deuda reclamada (año 2005) ha quedado acreditado que la sociedad no estaba incursa en ninguna causa de disolución sino que, en todo caso, esta aparece a partir de 2007 y en los años sucesivos. Si la sociedad hubiera estado en causa de disolución en el momento de contraer la deuda, hubiera obligado a los administradores a cumplir los concretos deberes que imponen actualmente los arts. 365 y 366 LSC:

  • convocar la junta general en el plazo de dos meses para que adopte el acuerdo de disolución.
  • en el caso en que no se hubiera podido constituir la junta, solicitar la disolución judicial en el plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista en la celebración de la junta.
  • y  si se hubiese celebrado la junta, pero no se hubiera adoptado el acuerdo de disolución o el acuerdo hubiese sido contrario, solicitar la disolución judicial en el plazo de dos meses a contar desde el día de la junta.

Ninguno de estos deberes le eran exigibles a los administradores demandados porque la sociedad deudora no se hallaba en causa de disolución en el momento de contraer la sociedad la deuda frente a la actora.

Por tanto en el presente caso, no procede declarar la responsabilidad de los administradores por deudas de la sociedad“.

FUENTE: mundojuridico.info